Suspendidos a más de 3000 metros sobre Manhattan, los trabajadores se esfuerzan por llevar a cabo la sustitución de las 480 ventanas del mástil superior del emblemático edificio.
Los cristaleros, asegurados con arneses a un mástil de aluminio, se esfuerzan en la penumbra de la madrugada al cambiar ventanas del característico asidero de King Kong.
El objetivo: renovar y proteger el pináculo con forma de cohete, que corona el edificio, de los elementos. Los paneles de vidrio ocultan luces LED integradas que son las responsables de los espectáculos de luces del edificio. Algunas de las ventanas han sido arregladas, ya que muchas llevan en el edificio desde su apertura en 1931.
Pero el proceso de sellado del punto de anclaje, una de las ultimas fases de la restauración llevada a cabo de abajo arriba, no ha sido fácil. La compañía Skanska USA, y los propietarios del edificio Empire State Realty Trust Inc, comenzaron a preparar el trabajo de restauración en Febrero de 2014. “Ahora que hemos rejuvenecido el edificio íntegramente desde la infraestructura, y la eficiencia energética, necesitábamos llegar al mástil,” dice Anthony E. Malkin, director ejecutivo del Empire State Realty Trust, el fondo de inversión pública inmobiliaria que posee el rascacielos. “Fue un proceso muy complicado el llegar hasta él”.
Uno de los retos que enfrentaba la compañía encargada de la reforma, era encontrar una manera efectiva de trasladar a trabajadores y material al punto de trabajo, en un edificio que está ocupado por oficinas a pleno rendimiento, y cuenta con un observatorio de gran afluencia de público abierto hasta las 2 am. Un equipo que incluía arquitectos, ingenieros, un contratista, expertos en cristalería, estanqueidad, seguridad, metalurgia y andamiaje, formaron parte en el equipo de planificación. Tuvieron que llegar a comprender el sistema utilizado para en la instalación original de las ventanas– originalmente instalados desde afuera- y como llevar a los trabajadores hasta las mismas.
Tuvieron que utilizar paneles de vidrio fabricados a medida, y por el tamaño de los mismos, e idear un sistema de andamiaje suspendido para reemplazar dichos paneles. El trabajo de cambiar ventanas, que comenzó en el mes de Julio, y se prevé terminará en Noviembre, se lleva a cabo bajo estrictas restricciones horarias. Cada noche antes del cierre del observatorio a las 2 am, los equipos suben el material y las herramientas en cuatro andamios- uno en cada esquina del edificio.
Los cristaleros trabajan de 2 a 7 de la mañana, pero deben parar si la velocidad del viento excede los 25mph (40.23kmH), los grupos de trabajo, que actúan a la altura del piso 102, trabajan a un ritmo establecido y cambian 8 ventanas cada turno, de 4 horas y 40 minutos.
Los cuatro equipos de tres cristaleros cada uno, comienzan descolgando los marcos de aluminio de la estructura, y retiran los cristales. Después de lijar y aspirar los marcos, se aplican nuevos materiales adherentes, instalan los nuevos cristales y marcos exteriores de aluminio fabricados a medida y sellados a la estructura.
La renovación del Empire State Building, ha incluido el reequipamiento de más de 6.500 ventanas y la instalación de nuevos ascensores con sistemas de frenado que generan electricidad la cual se reutiliza para impulsar otros ascensores.

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